Con la primera menstruación llega también algo más a tu vida: las compresas. Un producto de higiene íntima femenina que pronto se convertirá en lo más habitual del mundo para acompañarte en cada regla y hacerte sentir tranquila, limpia y cómoda esos días del mes en los que tu cuerpo reclama más atención.
Antes las opciones eran más escasas, con compresas muy gruesas y poco discretas que, personalmente, me hacían sentir el centro de todas las miradas, aunque realmente nadie se diera cuenta de que la llevaba puesta. Ahora, sin embargo, han evolucionado tanto y disponemos de tantas variedades, que te permiten seguir con tu día a día como si nada.
Pero si todavía no conoces suficiente información sobre compresas, no te preocupes porque aquí estoy yo para ayudarte en este proceso y que puedas acostumbrarte a ellas sin ninguna dificultad.

¿Qué es una compresa y qué características tiene?
Una compresa es uno de los métodos más habituales de absorción de la sangre que expulsamos las mujeres durante la menstruación. Es totalmente indolora y compacta, y puedes llevar un recambio contigo a cualquier parte.
Son una especie de rectángulos que se colocan sobre tu ropa interior. Eso significa que recogen el flujo cuando éste ya ha salido de la vagina y no antes.
Normalmente están compuestas por tres capas:
- La superior, que está en contacto con la piel, suele ser suave y con un tejido con micro orificios para que pase el flujo.
- La media, realizada con un tejido absorbente que atrapa el flujo en su interior.
- La inferior, que es la que toca la braguita, hecha con un tejido impermeable que evita que la sangre se traspase a ella.
Para evitar que se te muevan, en la parte inferior llevan un adhesivo que se fija a las braguitas y te permite moverte libremente sin temor a que se desplacen.
Si quieres mayor seguridad también hay modelos con alas, que son unos laterales extra que se despliegan por el centro de la compresa y se colocan superpuestos en la parte exterior de la braguita, así queda totalmente fijo.
Muchas de ellas, además, tienen otras características que te permiten sentirte bien y seguir con tus planes como:
- Un sistema para combatir el olor eficazmente y disfrutar de una reunión con amigos sin ninguna preocupación, aunque la lleves puesta ya varias horas.
- Un grosor extrafino pero igualmente absorbente para que puedas utilizar la ropa que quieras y no se marque absolutamente nada la compresa.
- Un núcleo de máxima absorción para que el flujo se quede en el centro de la compresa y no se desplace hacia los laterales, con lo que no tendrás problema con las fugas.
Como ves, las compresas cuentan con la mejor tecnología para que tanto tú como yo nos olvidemos de la regla y no nos preocupemos en absoluto por las manchas.
¿Cuántos tamaños tienen las compresas?
En las tiendas encontrarás diferentes medidas que podrás combinar según lo que necesites cada día de tu menstruación dependiendo de la cantidad de flujo. Se clasifican con un dibujo en el exterior del envase con hasta 7 gotas, que van coloreadas o no dependiendo de su capacidad de absorción.
Estas son las más habituales:
Normal
Las que más utilizarás los días en los que tu flujo sea leve. Se identifican con 3 gotas.
Normal Plus
Un poco más absorbentes que las de tipo Normal, para un flujo de leve a moderado pero que puedes llevar en ocasiones en las que no vas a poder cambiarte de compresa en varias horas. Se corresponden con 3 gotas y media.
Super
Ofrecen protección para los días de flujo intenso incluso hasta 8 horas de uso. Están señaladas con 4 gotas.
Super Plus
Son las más eficaces para los días centrales de la menstruación, en los que el flujo suele ser muy intenso. Normalmente son más alargadas que las de tipo Normal para cubrir un espacio mayor de las braguitas y darte más absorción. Equivalen a 5 gotas.
Noche
Diseñadas para darte una protección total durante la noche y dejarte dormir mientras absorben todo el flujo incluso en posición horizontal. Son más anchas y largas, con lo que cubren una superficie mucho mayor. Son las 7 gotas.

El uso de las compresas paso a paso
Ahora que ya sabes qué variedades existen, te voy a explicar cómo usar compresas para tu menstruación. Es tan sencillo como:
- Utiliza braguitas con suficiente espacio central para colocar la compresa sin que se formen pliegues o arrugas. Si eres más de tanga, este no es tu método, en ese caso será preferible que optes por un tampón y lo combines con un protegeslip para tanga o multiposición.
- Abre el envoltorio donde va la compresa, despliégala y sepárala de él con cuidado. Verás que hay una parte un poquito más estrecha y otra más ancha; la estrecha irá en la parte delantera de la ropa interior.
- Pégala con cuidado a las bragas, tratando de centrarla lo máximo posible. Si lleva alas, quita el protector y desliza primero una y luego otra por debajo de la braguita para que quede una pegada sobre la otra.
- Cuando tengas que quitártela, primero separa las alas, pégalas por delante y empieza a enrollar la compresa desde la parte delantera hacia atrás, dejando que el flujo se quede en el interior. Tírala en la papelera o contenedor, pero nunca en el inodoro.
Recomendaciones básicas
Si quieres despreocuparte por completo de tu menstruación, ten en cuenta estos consejos que te doy sobre las compresas:
- Cámbialas cada 3 o 4 horas y antes de que estén saturadas de sangre menstrual para sentirte fresca y de paso evitar los malos olores y las bacterias.
- Utiliza ropa interior con la que te sientas cómoda y con materiales que se adhieran mejor a la compresa, como el algodón, que además es transpirable.
- Elige el tipo de compresa más apropiado para tu cantidad de flujo menstrual.
- Lleva siempre contigo tu bolso MYO con alguna compresa por si acaso te viene la regla cuando estás fuera de casa.
Espero que estos consejos y recomendaciones te sirvan para hacer un poquito más llevadero el uso de compresas. Si tienes cualquier consulta o quieres aportar más información, estaré encantada de leerte en comentarios.
Preguntas frecuentes
Sí, estos son los más habituales: normal, normal plus, súper, súper plus, noche.
Por lo general deberías cambiar la compresa cada 3 ó 4 horas y por supuesto, deberías hacerlo antes de que se saturen con la sangre menstrual.
Existen las denominadas, compresas noche, que suelen ser un poco más anchas y largas para cubrir más superficie y así, mantenerte protegida toda la noche.
Existes compresas de tela, que se pueden reutilizar. Este tipo de compresas, son igual de efectivas pero tienen el beneficio de poder ser lavadas para utilizarlas de nuevo.
Después del parto aparece una secreción similar a la menstruación que se llaman loquios. Para los loquios, lo recomendable es utilizar compresas tocológicas de algodón o celulosa. Es importante que no lleven plástico y que no sean súper absorbentes, ya que lo que se busca es una mayor transpiración y mantener un buen equilibrio entre calor y humedad.
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Autora del post:

Cristina Alonso
¡Hola, soy Cristina! (Cocreadora de MYO)
- Cristina Alonso
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