¿QUÉ ES EL VAGINISMO? SÍNTOMAS, CAUSAS Y TRATAMIENTO

Existen multitud de mujeres que sienten culpabilidad, ansiedad continuada, frustración, autoestima muy baja e incluso rechazo a la hora de practicar el acto sexual o realizar cualquier tipo de muestra de cariño a su pareja.

Estos síntomas son propios de mujeres que tienen vaginismo. Este trastorno puede aparecer en la adolescencia o cuando la mujer es adulta, debido a la sociedad en la que se encuentra o a la poca educación sexual que ha recibido durante su vida.

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es una disfunción sexual que se caracteriza por un espasmo que se produce de manera involuntaria a la hora de intentar practicar el coito con penetración. Los músculos del suelo pélvico se cierran de manera total o parcial, lo que produce dolor y, por tanto, el rechazo y la falta de deseo a la hora de practicar sexo. Además del espasmo, puede producirse una falta de respiración durante un tiempo.

Normalmente suele ocasionarse en edades tempranas, en torno a la adolescencia, ya que es el momento en el que las mujeres deben acudir a una exploración ginecológica, intentan practicar sexo, o simplemente prueban a ponerse un tampón. Ambos acontecimientos, tanto el sexo como introducir un tampón en la vagina, generan una tensión bastante alta en la mujer, por lo que se trata de evitar.

Síntomas

Como veremos más profundamente en los tipos de vaginismo que pueden darse, el dolor de este problema se presenta de distinta forma según cada mujer, ya que puede darse una molestia más o menos grave según el caso. Así, los síntomas más comunes son:

  • Dolor a la hora de utilizar un tampón durante el ciclo menstrual.
  • Molestias y dolores en las revisiones ginecológicas.
  • Espasmos musculares durante las relaciones sexuales, ya sea con un bloqueo general o la dificultad o total suspensión de la respiración.
  • Dolor al practicar relaciones sexuales, con una especie de tensión que genera escozor o ardor. A este dolor se le conoce clínicamente como dispareunia, una afección que se produce en los genitales antes, durante, o después de tener sexo.

Estos síntomas no tienen por qué impedir la realización del acto sexual, pero sí que influyen en el deseo de las mujeres, debido al miedo a experimentar dolor y molestias durante las relaciones sexuales y, concretamente, con la penetración.

Cuáles son los síntomas del vaginismo

¿Qué tipos de vaginismo existen?

Dependiendo del grado de dolor y síntomas, se pueden detectar distintos tipos de vaginismo, pues no se presenta de la misma forma en todas las mujeres (hay distintos grados de dolor, se pueden notar sensaciones diferentes y su origen puede ser por causas médicas o emocionales). Demos un repaso por los distintos tipos de esta afección.

Vaginismo primario

Este tipo de vaginismo es permanente, en el que el dolor no para y es continuo. En este primer tipo es complicado y desagradable el hecho de introducir un tampón en la vagina o recibir una revisión ginecológica.

Lo más normal es que esto suceda en las mujeres adolescentes y en la primera vez que practican sexo. Si se practica con un hombre la penetración, este puede sentir que choca “con una pared” y no puede continuar, aparte del dolor que experimenta la mujer durante el acto y que le impide seguir. En este caso puede incluso pararse la respiración, además del dolor y los espasmos musculares que experimenta la mujer que lo sufre.

Vaginismo secundario

Se produce una vez que la mujer ya ha tenido sexo de manera normal, sin dolor. Esto puede ocurrir en cualquier momento de la vida y no tiene por qué haber sucedido antes.

El vaginismo secundario se genera por haber sufrido algún episodio traumático o de otro tipo biológico: haber tenido una infección, a la llegada de la menopausia, a causa de una cirugía o parto, o por dificultades derivadas de la relación con la pareja.

Cuando se trata este tipo de vaginismo, el cuerpo puede continuar reaccionando a través de espasmos por haberse acostumbrado a este tipo de respuesta.

Vaginismo circunstancial

Es un tipo de vaginismo que se produce en situaciones concretas. Por ejemplo, la mujer puede soportar un examen ginecológico o el uso del tampón, pero no mantener relaciones sexuales.

Vaginismo global

Es un vaginismo permanente que se genera ante cualquier objeto.

Cuál es el tratamiento para el vaginismo

¿Cuál es el tratamiento para el vaginismo?

Si has experimentado algunos de los síntomas que te hemos detallado, es necesario que acudas a tu médico/a de confianza para que pueda determinar el diagnóstico y ejecutar un examen pélvico.

Es vital obtener la opinión de un especialista, ya que es necesario descartar otros problemas que puedan influir o confundirse, como una infección.

El principal objetivo del tratamiento para el vaginismo es disminuir tu miedo al dolor o cualquier otra emoción que experimentes, así como acabar con la tensión incontrolable de los músculos. Un tratamiento puede incluir las siguientes vertientes:

  • Educación al respecto: lo primero es que comprendas tu cuerpo y cómo responde ante los estímulos sexuales, de forma que puedas afrontar y comprender el dolor que sientes.
  • Preparación emocional: como hemos visto, el vaginismo también puede tener su origen en causas emocionales, por lo que es fundamental que identifiques de dónde proviene el vaginismo para tratar de solucionar su posible trauma.
  • Ejercicios para el piso pélvico: controlada la esfera emocional, probablemente tendrás que trabajar físicamente tu cuerpo. Así, podrás hacer ejercicios para relajarte y controlar tu suelo pélvico (ejercicios Kegel, por ejemplo).
  • Trabajar la sensibilidad de la zona por tus propios medios: consiste en trabajar la predisposición de la mujer a explorarse a sí misma, siempre desde un plano indoloro. Cada día podrá acercarse más a la zona vaginal, ya sea el área superficial, labios vaginales e incluso introduciendo un dedo.
  • Trabajo de la dilatación e inserción: son ejercicios para acostumbrar al cuerpo a relajarse ante un objeto. Cuando la mujer ha superado la etapa anterior, en la que deja de experimentar dolor, tendrá que realizarlo con objetos externos en forma de cono o dilatadores. Si no experimenta molestias o dolor al introducirlos, tendría que dejarlos insertados de 10 a 15 minutos acostumbrando a los músculos a la presión. El trabajo con la pareja, una vez superado el dolor personalmente, también es importante, dejando que sea la pareja que introduzca los objetos y, como último paso, intentando practicar el acto sexual.

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Por |2022-09-05T08:06:02+02:00septiembre 5th, 2022|Categorías: Menstruación|Sin comentarios

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